Viaje al pasado de Zaragoza

Teatro romano

La excursión empezó a las 9:15 de la mañana.

Fuimos en tranvía y nuestro primer destino fue la parada plaza de España.

El primer lugar que visitamos fue el Teatro Romano. Allí vimos alguna foto de cómo eran la ciudad y la evolución que fue teniendo hasta llegar a este mismo presente.

Después vimos maquetas del teatro y Jesús nos explicó cada una de las partes, y nos explicó donde se situaba cada tipo de persona. Luego salimos a las ruinas del teatro y dimos una vuelta por ellas.

Tras desayunar paseamos por las calles principales y Jesús nos dijo como se llamaban y quien las construyó.

Luego nos dirigimos a La Seo, una basílica preciosa. Era impresionante verla. Incluso mejor que el Pilar. Más pequeña pero más elegante. Nada más entrar, un cura vino a saludar y yo bromeé un poco con él. Mientras, Jesús nos explicaba cosas como los dibujos del suelo a tamaño real de lo que había en el techo o las columnas salomónicas.

Después de La Seo nos dirigimos al Puente de Piedra y vimos las cuatro estatuas de los leones. También aprendimos que el Arrabal era un barrio construido para defender la entrada a Zaragoza.

Cuando íbamos de camino al Ayuntamiento vimos un caballo de bronce que hicieron en memoria a un hombre que siempre llevaba un caballo para que la gente se subiera y poder hacerles fotos. Yo me subí y me hice una foto.

Al llegar al Ayuntamiento no entramos porque había un detector de metales y Nabil llevaba la llave inglesa en el bolsillo. Desde fuera, Jesús nos explicó como estaba construida la entrada del Ayuntamiento.

Al entrar al Pilar todos nos hicimos la señal de la santa cruz con agua bendita en la frente. Yo encendí una vela para dar gracias de que mi abuelo y padre salieran bien de sus operaciones. Besé la piedra en la que, por el otro lado, está la Virgen y volví a echar dinero para dar una pequeña ayuda a los pobres. También vimos la bombas que cayeron dentro y no explotaron.

A continuación fuimos al Mercado Central. Jesús nos explicó el tipo de  construcción que tenía el mercado y nos fuimos hacia nuestro próximo destino.

Como último punto de la visita fuimos al palacio de Sastago. Era una casa gigante, con ventanas interiores hacia el patio que no daba al exterior. Tenía dos pisos enormes. Era una preciosidad la alfombra roja que le daba muy buen toque.

Después de todo vino lo mejor. Fuimos unos por cada lado: al Burger King, las chicas en el CyA y Jesús y Jaime  en el Calamar Bravo. Estuvo genial.

Aitor Domínguez Nalváez (3º PMAR)